| Cronología de Hechos Históricos, Políticos y Económicos |
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LA FUNDACIÓN DE POZA RICA Por lo tanto, los pozarricenses celebramos el 70 aniversario de la creación de nuestra bella, fecunda y agitada ciudad. Sabemos que desde 1881, se explotaba aunque en forma rudimentaria, casi artesanal, el petróleo de nuestra región, en la zona de Furbero y Palma Sola. Igualmente tenemos conocimiento que en 1903 la pequeña empresa inglesa “Oil fields de México” llegó a la región, adquiriendo terrenos en varias zonas (entre otros lugares, el propio Poza Rica), además de construir un oleoducto que unía a Furbero con la Terminal marítima de Cobos y la famosa vía angosta del ferrocarril con igual destino que el oleoducto ya citado. Para 1925 la poderosa transnacional inglesa “El Águila compró todos los derechos, instalaciones y terrenos que tenía en nuestra región la “Oil fields”, entre ellos los lotes de un lugar señalado en el convenio respectivo, con el nombre de Poza Rica. En los años siguientes “El Águila” empezó a perforar en otras zonas distintas a Furbero y Palma Sola. Así, el 18 de junio de 1930, brotó el famoso pozo “Poza Rica, núm. 2”, el cual fue en realidad, el pozo anunciador de la gran riqueza que contenía el nuevo yacimiento petrolífero. Y a mediados del mismo 1930, “El Águila” construyó, en un verdadero alarde tecnológico para la época, el impresionante y larguísimo oleoducto Palma Sola-Azcapotzalco, tendido a lo largo de más de 300 Km. Y sorteando la monumental cordillera de la Sierra Madre Oriental. La fuerte inversión que representó el tendido de dicho oleoducto nos permite señalar que los empresarios ingleses del “Águila”, sabían desde el principio que Poza Rica tenía en sus entrañas un verdadero mar de oro negro. Al agotarse la producción de la zona de Furbero y Palma Sola y con el descubrimiento del rico yacimiento de Poza Rica, la compañía petrolera “El Águila” decidió trasladar su campo principal de esta región en 1932, de Palma Sola a Poza Rica. En este lugar, antes de 1932, sólo existían unas cuantas familias totonacas dedicadas a la agricultura. (9) Uno de los totonacos, Don Evaristo Cruz Santiago la relató al profesor Edmundo Cárdenas como era Poza Rica antes de 1932: “Antes de que viniera la compañía petrolera “El Águila” en 1932, aquí no había nada, era una selva tropical donde crecían corpulentos y centenarios árboles de chico zapote, cedros, caobas, chijoles, alsaprimas. Y abundaban los venados, jabalís y grillos, tejones, aves de múltiples colores, papanes, cotorras, tucanes, pericos, calandrias, loros, papagayos, chachalacas, carines y cenzontles. Los arroyos del Huéleque, Mollejón, del Maíz y Salsipuedes eran riquísimos en peces, truchas, lebranchas, bobos, acamayas, camarones, langostinos, anguilas, si faltar los temibles lagartos y cocodrilos. En tierra pululaban venenosas víboras cuatro narices, coralillos, boas, masacuates, bejuquillos, voladoras y escorpiones. Los indígenas se dedicaban al cultivo del maíz, frijol, chile, pipián, vainilla; a la cría de puercos, gallinas y guajolotes, a la caza de venados, jabalís, tejones, chachalacas, palomas y totocales; la pesca que era muy abundante en el río Cazones y en los arroyos ya descritos, en los cuales había numerosas pozas y chorreras que las llamaban pasos, por que allí pasaban las gentes sin utilizar puentes, ni esquiles, o botes, pues eran partes bajas del río o los arroyos” .(10) En febrero de 1932 la Dirección Regional de “El Águila” ordena que se inicien los trabajos de limpieza, de “chapoleo” del área en el que estarían situadas las instalaciones en Poza Rica; estas labores fueron encomendadas a una cuadrilla de trabajadores bajo la dirección de Don Epigmenio Morales; después, el 15 de julio del mismo año, se empezó a construir a la altura del kilómetro 52 la vía Cobos-Furbero, de un ramal de vía hacia el lugar donde se ubicarán las instalaciones. Estos trabajos fueron encomendados a la cuadrilla de Adelaido González, de la cual formaba parte Rafael Suárez; posteriormente a esto, y durante todo el segundo semestre de 1932, se estuvieron llevando los materiales para construir el campo americano en el que estarían las casas para los técnicos extranjeros, así como las principales oficinas y talleres; finalmente, el 20 de diciembre, ya con varias casas construidas, y algunas cuarterías levantadas, se trasladaron el conjunto de trabajadores y sus familias, que hasta esos momentos habían vivido en el campo petrolero de Palma Sola.(11) Las tres fechas antes señaladas (febrero, 5 de julio y 20 de diciembre de 1932) son consideradas por varios protagonistas de los hechos como el momento de la fundación de Poza Rica. Don Epigmenio Morales establece que la fundación debe ser considerada cuando las manos de obreros mexicanos, empuñando machetes, le ganaron espacio a la selva para iniciar la construcción del campo que después sería ciudad. Rafael Suárez en cambio, piensa que al levantar instalaciones productivas, oficinas y casas, las también manos obreras, iniciaron de hecho la construcción de Poza Rica. Por su parte, Sinesio Capitanachi establece que con la llegada de los jefes extranjeros, de los obreros mexicanos y sus familias el 20 de diciembre, Poza Rica inicia su vida como población, nacida en medio de la selva huasteca. Mientras que el profesor Edmundo Cárdenas concluye que estas tres interpretaciones no se contraponen entre sí: “Los tres hechos sucedieron y forman parte de un mismo proceso, como fue el de crear Poza Rica.(12) De cualquier forma, en los últimos días de 1932, estaba ya completamente establecido el nuevo campo petrolero de Poza Rica.
Al intensificar “El Águila” sus trabajos de perforación de pozos y la construcción de la planta de tratamiento primario, de la gigantesca compresora, así como la de la batería de separadores (13), la empresa petrolera se vio precisada a contratar un gran número de trabajadores, iniciando así un proceso de concentración obrera en la región. Un testigo presencial de aquellos acontecimientos establece que “el aumento de la población semana a semana era notorio (14). Como señala Ella Fanny, la región vivió en esos años un importantísimo proceso de migración masiva. (15) “La llegada del capital industrial petrolero trajo como corolario ineludible el proletariado industrial. Antes de la llegada de la industria, existía en la zona un exiguo sector de asalariados, siendo éstos básicamente peones de campo y casa de terratenientes y comerciantes. A partir del petróleo se inicia el surgimiento de la clase obrera pozarricense, misma que se refuerza cuando “El Águila” contrata fuerza de trabajo de manera más amplia en 1932”.(16) La crisis económica mundial de principios de los años treinta creó en el país un dramático declive de las actividades productivas y con ello, se generó un tremendo nivel de desempleo. (17) Debido a esto, la demanda de trabajo en Poza Rica atrajo diariamente largas caravanas de gente en busca del ansiado empleo.(18) Así se fue formando un proletariado petrolero que tenía un carácter cosmopolita. Un número importante de esta clase social eran obreros que ya desde hace algunos años laboraban para “El Águila” en Palma Sola.(19) Eran laborantes que contaban con experiencia tanto en el trabajo como en la peculiar vida del campamento petrolero, acostumbrados a vivir aislados, en medio de la selva. La mayoría de ellos eran obreros calificados (perforadores, pileros, mecánicos, carpinteros, soldadores, etc.).(20) Acertadamente, Alberto Olvera señala que los trabajadores provenientes de Palma Sola, aunque originarios de lugares muy diversos, habían logrado adaptarse colectivamente a la vida social del campo petrolero. Muchos de los asalariados recién contratados eran originarios del agro. Estos campesinos, casi siempre de lugares cercanos, invariablemente empezaban ocupando las categorías laborales más bajas y menos remunerativas, tales como los peones de los departamentos de línea de bombeo, producción, construcción etc. Su llegada a Poza Rica obedecía a que querían obtener mayor ingreso, ya que el salario de la industria petrolera era superior a los jornales agrarios.(21) Otro grupo de los nuevos trabajadores de la zona de Poza Rica era formado por hombres que antaño habían laborado en los centros petroleros del norte de Veracruz, en la llamada “Faja de Oro”. La mayoría de ellos habían sido despedidos de las compañías petroleras a causa del agotamiento de los yacimientos de esa zona, pero al estar acostumbrados al trabajo en la industria, se habían aventurado rumbo al sur, al lugar a donde habían oído estaban contratando personal. Sin embargo, algunos otros habían perdido el trabajo por haber intentado formar sindicatos en sus lugares de trabajo; tal fue el caso del pionero sindical Santa Álvarez.(22) Así mismo, llegaron a Poza Rica en busca de trabajo personas que venían de ciudades cercanas o lejanas. Estas gentes, casi siempre contaban con experiencia en trabajos industriales (ferrocarrileros, mineros, etc.), o cuando menos habían laborado en el sector de servicios o comercio.(23) Un cosmopolita y vitalísimo centro poblacional se iba creando, en aquella década de los años treinta en la zona norte de Veracruz. Poza Rica estaba naciendo. |
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